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Comentario del partido de la jornada 7, por Francis Márquez

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Séptima jornada y todo sigue igual, es decir sin ganar. El efecto remontada en la Rosaleda de la pasada jornada a base de ganas y goles, nos mostró un aspecto del equipo que nos gustaría se mantuviera partido a partido, aunque en esta ocasión no viajó con el equipo.

Michel planteó un sistema defensivo que el equipo ejecutó muy disciplinado. Saltándonos el susto en los primeros segundos del PRIMER TIEMPO, el Málaga CF se mostró fuerte y seguro atrás, cediendo la pelota al Sevilla FC y buscando la posibilidad de formar una contra que pudiera sorprender al Sevilla FC. Así fue hasta el minuto 23, donde la lesión de Ricca sustituido por Juanpi, hizo cambiar el sistema, dándole un punto más ofensivo a los blanquiazules a costa de bajar en defensa, lo que para un equipo sin gol como el nuestro, es un riesgo, pero que se podía asumir tal y como se desarrollaba el encuentro. Y en esta línea se llegó al descanso con un par de ocasiones peligrosas del sevillista y por parte costasoleña apuntar un tiro de Juanpi en el minuto 39′ y otro de Mula en el 43′.

El SEGUNDO TIEMPO se retoma con un Málaga proponiendo un juego mucho más ofensivo y creando jugadas, por lo que a diferencia de la primera parte se abre el partido con llegadas y finalizaciones en ambas porterías. En el minuto 13′ Recio se interna en el área y dispara a la base del poste izquierdo de Soria que bloquea, por su izquierda entraba Rolan sin marca pero no miró. En el 19′ Roberto le para un cañonazo a Correa y en el minuto 21′, tras una jugada donde Rolan no llega a controlar un pase de Rolón, el Sevilla saca el balón y monta una contra donde Navas se recorre todo el campo sin oposición alguna, con Juankar reculando, Torres trotando a su lado y Adrián mirando como llega a la frontal del área donde, delante de Recio le pone el esférico a Correa que entraba solo, muy solito por la banda izquierda, ya que Rosales iba por el centro marcando a Krohn, el cual, cuando ve el pase se dirige a tapar su zona, se planta ante Correa que lo dobla, mete el pie, Correa cae y el árbitro estima penalti, que no lo era, pero lo pita y sube el tanto al marcador.

Te quedas perplejo pensando como se puede estar trabajando una hora de partido y tras una jugada de ataque siguen unos segundos de relajación y se le regala una jugada fácil al rival. Pero no queda ahí la cosa. Ahora toca el apartado ‘mala suerte’. Apenas un minuto después, el Málaga realiza una jugada de ataque, pierde el balón cerca del área rival y en el corte le llega a Muriel, que en el centro del campo, en línea con la defensa malaguista, intenta hacer “pared y desmarque” pero falla en el pase que lo dirige hacia Rolón, el cual, al intentar controlar la pelota con una filigrana, el toque “rarito” se convierte en la pared que pretendía el delantero sevillista y aprovecha el regalo poniéndose solo ante Roberto para batirlo con un trallazo a bocajarro.

No hay más que comentar. Otro partido bien jugado y otro partido perdido por errores propios puntuales o por momentos aislados de calidad de jugadores rivales. No es justa la situación, “pero el fútbol es así” ¿no?

Solo espero una vez más, que no echen a Michel porque su trabajo no es el responsable de la situación por la que pasa el equipo.

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